Katios

El Parque Nacional Los Katíos fue creado en el año 1973 y está ubicado en el Noroccidente de Colombia, en jurisdicción de los municipios de Turbo (Antioquia), Riosucio y Unguía (Chocó), en la Provincia Biogeográfica del Chocó. Cubre una extensión de 72000 hectáreas y comparte territorio con el Parque Nacional Darién (Panamá). Katíos fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1994.

Comprende altitudes entre 50 y 600 metros sobre el nivel del mar, y su territorio se puede dividir en tres sectores: uno montañoso o de colinas hacia el norte y el centro del Parque; otro, de planicies no inundables, en el sur y el occidente del Parque, y el tercero, al oriente, está conformado por planicies anegadizas o pantanosas que incluyen las márgenes del río Atrato y las ciénagas de Tumaradó. Su temperatura promedio es de 27º C.

 

El parque posee una rica fauna que conforma el 20 %  de las especies animales del país.

El grupo más amplio lo constituyen las aves con más de 400 especies, entre las que se destacan: Guacamayas, paujil, pava, chavarría, guacharaca, garzas, pato real, perdiz o corcovado de monte,  gavilán caracolero, la chorola del Baudó, carpinteros, tucanes, rapaces, perdices de monte, palomas y loros. En sitios de matorrales y pastizales sobresalen las aves paseriformes. Otras aves, como el águila calzada, el águila miguera, el águila copetona negra y la guacamaya verde limón, que se encuentran en peligro de extinción, conforman la fauna de este parque.

Se estima que existen más de 560 especies de vertebrados (excepto peces). Los mamíferos están representados por la danta, zaino, puerco manao, nutria, manatí; primates como el Tití, maicero blanco, marimonda, aullador colorado, ahullador negro; el oso de anteojos, el oso venadero y el oso caballuno, el perrito venadero, el tigre, puma, tigrillos y zorro.

Se conocen dos endemismos en anfibios: una salamandra y el sapo. Además son muy importantes las ranas cocoi, que tienen en su piel uno de los venenos más potentes que existen.

Hay reptiles como la babilla, el caimán agujo, la tortuga icotea, morrocoy, mapaná y serpientes como la verrugosa (una de las más venenosas del mundo), la tava equis y la boa.

Además, hay una enorme variedad de insectos e invertebrados, así como muchas especies de peces en sus ríos y corrientes de agua, como la raya de río, la raya marina, el pez Sierra, la sabaleta, el moncholo, el bagre blanco y el dentón.

 

Existe una enorme variedad de especies vegetales, muchas de las cuales son endémicas y algunas de ellas aún no han sido clasificadas. En la región del río Atrato y las ciénagas existe vegetación flotante como oreja de mula y lechuga y entre la vegetación arraigada hay especies como el gramalote y el arracacho. En las áreas poco encharcadas hay especies importantes como el chachafruto, el suerdo, el yarumo, el bijao, el guamo y la palmera pangana. En gran parte de la planicie de la cuenca del río Atrato se encuentran los cativales, en los que crecen asociadas varias especies, siendo la principal el cativo, árbol imponente que puede alcanzar hasta 50 metros de altura y que constituye cerca del 90% de la biomasa arbórea del Parque. Dentro de la selva húmeda o bosque tropical se distinguen varias comunidades: en la región de colinas altas se encuentran especies como el guipo, el caimito plátano, el sande, el cauchillo, la ceiba, el caracolí y la palma mil pesos, entre muchas otras; el bosque de colinas bajas presenta guamos, cauchillo, caimito plátano y guipo; por último, en el bosque de serranía o mixto, las especies más importantes son el rapabarbo, el veneno o leche perra, el churimo, el choibá o almendro, el cafetillo y la palma mil pesos.